Yo sabia cuanto detestabas que fumara frente a ti, pero te quería provocar, quería que me atacaras violentamente por tu deseo de quitarme el cigarro de la boca, quería que me rasguñaras, que me pegaras, que me gruñeras, y así lo hiciste, no lo dudaste ni 1 segundo, en cuanto viste que prendía el cigarro te lanzaste sobre mi, me lo arrebataste, lo rompiste, me rasguñaste el pecho, entonces yo te tome de las muñecas, te lance hacia atrás y golpeaste contra la pared, no te dio tiempo a reaccionar, yo ya estaba sobre ti, te levante la cara y te bese apasionadamente, mordiste mis labios y me hiciste sangrar, mas no por eso me aparte, ademas ya era demasiado tarde, probaste mi sangre una ves mas y como siempre no me dejarías ir hasta terminar, pero exactamente por eso prendí el cigarro, para acarrearte a un ola de pasión desenfrenada, a continuar con nuestra historia de amor suicida, porque ambos sabíamos que si continuábamos amándonos de ese manera solo culminaría con la muerte de algunos de los 2, pero no nos importaba continuábamos hasta que no podíamos mas, tu mordiéndome a sangrar y yo mordiéndote para excitarte cada ves mas, eso parecía un frenesí suicida, algo que no terminaría jamas, un beso, una mordida, un pequeño golpe por aventarnos contra la cama y pasarnos hasta topar con la pared, otro beso, una mordida, yo sangrando aun mas del labio, tu tomando mi sangre, todo estaba perfecto como siempre, no me importaba perder un poco de sangre, el fin con los cuidados necesarios siempre la recuperaba, solo quería que tu siguieras siendo tan brutal como siempre, que siguieras expresando tu "amor" de la misma manera, sin limitarte a ningún prejuicio de la sociedad, sin importarte como nos viese la gente, solo amor puro y sádico, es lo que quería que me dieras. Otra noche llego, te encontrabas sentada viendo la tele tu espalda totalmente descubierta, tome un hielo del congelador y lo deslice por toda tu espalda, tu escalofrió se noto instantáneamente pero tu no te apartaste ni un momento, sabias que era yo, entonces comenzó todo, un beso y uno mas, un jugueteo con las manos y una navaja cortando tu piel, yo tomando de tu sangre, una ves mas a la cama, abriste tus piernas y me pediste que te penetrara, así lo hice, no necesitábamos protección nos gustaba apostar a la suerte y hasta el momento no nos había fallado y parecía que jamas lo haría, seguimos así hasta que ambos llegamos al punto máximo de excitación y resistencia de nuestros cuerpos, nos tiramos uno al lado del otro y nos dimos la mano, no teníamos fuerzas ni para hablar, solo nos tomamos de las manos y respiramos agitadamente, duramos al menos 8 minutos de esa manera y entonces te acomodaste sobre mi pecho y como si nada hubiese pasado te quedaste profundamente dormida, como siempre solías hacerlo, yo me quede pensando en lo que vendría al día siguiente, que seria lo que harías para encender la pasión suicida una ves mas. Llego un tercer día, y no esperaba que sucediera nada, pero el llegar a casa estabas lista para todo, llevabas un traje de cuero ajustado y estabas sobre la cama en una posición sugestiva y sobre tu pecho tus manos atadas con una nota que decía "tómame, violame, hazme lo que quieras, pero házmelo ahora!", no lo pensé 2 veces y comencé a tocar tu hermosa cara, la levante un poco para poder morder tu cuello, aunque se me paso un poco la mano y esta ves logre crear un sangrado pequeño del cual pude beber un poco antes de que parara de forma natural, te desnude tranquilamente y deje tu tu hicieras lo mismo conmigo, te tire a la cama y tu sonoriza se agrando un poco mas, dejando ver tus hoyuelos, no lo podías creer, había caído ante ti de una forma tan simple, sexo por tercera noche consecutiva, sin importarnos el horario que teníamos que cumplir al día siguiente, lo hicimos toda la noche, cuando menos nos dimos cuenta ya eran las 4 de la mañana decidimos ya no dormir, nos metimos a bañar y platicamos sobre nuestros días anteriores y sobre nuestras pasiones mas ocultas, terminamos ese baño y nos dirigimos a desayunar, cada quien preparo su propio desayuno y sin decir mas, nos despedimos y partimos, tu a la escuela y yo a trabajar, durante el transcurso de la casa al trabajo solo pensaba en lo que harías durante la noche conmigo, "que es lo que harás conmigo estas noche?".
Te amo sadicamente, sediento de sangre me encuentro y no puedo permitirme olvidarte, pues seria un pecado mayor que el mayor de todos ellos, el que tu y yo podemos cometer a diestra y siniestra sin preocuparnos por las consecuencias que ello conlleva, la lujuria es nuestro alimento mas preciado y no nos preocupamos por que los demás lo sepan!...
Te amo sadicamente, sediento de sangre me encuentro y no puedo permitirme olvidarte, pues seria un pecado mayor que el mayor de todos ellos, el que tu y yo podemos cometer a diestra y siniestra sin preocuparnos por las consecuencias que ello conlleva, la lujuria es nuestro alimento mas preciado y no nos preocupamos por que los demás lo sepan!...
muy bueno! :3 tu sigue publicando me agrada como escribes :D, se que no hay muchas personas que aprecien este tipo de escritura y si las hay suelen ser reservadas en sus comentarios o muy drásticas, pero igual exprésate.
ResponderBorraruf me encanto este
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